
“Éstos han producido una inflación y superabundancia de imágenes para ver, más no para pensar, a las que se refiere Sartori. Habitamos un mundo falso lleno de sombras, vivimos en imágenes-simulacro que se insertan entre lo real y lo verdadero según Baudrillard.”
“los mensajes mediáticos producen los símbolos más comunes sobre sí mismo y los referentes sociales y culturales que tenemos los individuos contemporáneos.”

“El interés se centra principalmente en la prensa en cuanto estabiliza la memoria y los relatos del presente, la realidad informada no pasa al olvido sino que queda impresa para siempre, construye un referente del devenir de la sociedad. La prensa genera historia y memoria, mientras la televisión y la radio desaparecen del universo simbólico una vez han sido emitidos los mensajes.”

Los medios de comunicación crean historias que influencian la forma de ser, sentir y representar una sociedad, son agentes de socialización y de ellos aprendemos a comportarnos, se han convertido en lugares de expresión y acceso a la cultura de una nación.
“Estos tiempos serán recordados como de significados leves en razones pero extensos en sentimientos, símbolos masivos donde lo popular encuentra su espejo y lo ilustrado se distancia de la masa.”

La nación es un principio espiritual, una conciencia moral, una nueva solidaridad, una comunidad de destino que se caracteriza por:
- Una unidad territorial.
- Una integración económica: el mercado.
- Una unidad lingüística: el idioma.
- Una unidad social: escuela para todos los ciudadanos.
- Una política: la democracia como ordenadora de las relaciones sociales.
- Una integración comunicativa: transporte y telecomunicaciones.
- Una producción cultural: la invención simbólica de la nacionalidad a través de fiestas cívicas, desfiles patrios, la bandera, el himno, los héroes nacionales, objetos de culto.

La paradoja en América Latina es que hemos venido siendo modernos sin, necesariamente, ser nacionales(…) porque el Estado-nación es una utopía que desde una unidad territorial político-administrativa promete la ciudadanía para “todos” los individuos(…) y la ciudadanía aún no se ha realizado.

“la línea invisible entre la nación y lo internacional parece diluirse aún más en la sección de la revista Cambio. Si anteriormente se había descrito una proyección de nación en conflicto, marcada por los desequilibrios políticos, institucionales, judiciales y armados, la intervención de la comunidad internacional (figurada a partir de Estados Unidos) emerge como una gran mirada sobre los límites de lo nacional y su contenido.”

Hoy día es muy difícil encontrar a alguien que pueda afirmar sin temor a equivocarse, que los medios de comunicación son simples espejos de la realidad, que muestran a la sociedad un escenario con una filosofía imparcial, independiente y con criterio propio.
De esta forma, encontramos a quienes pueden afirmar que estas redes sociales, son altamente culpables de la agudización del conflicto, puesto que ha organizado y unido una población desprovista de herramientas democráticas que le permitan demostrar su inconformidad. Y en mi opinión, esto no es del todo falso, puesto que sin la intermediación de estos medios, la organización de revueltas y protestas hubiera sido un poco más compleja, lenta y de poco alcance. Pero hay algo que debemos tener claro, la revolución la hicieron los ciudadanos que se encuentran hartos del gobierno que los precede, que sin miedo se decidieron a hacer ejercer sus derechos fundamentales. Es decir, con o sin redes sociales en conflicto se hubiese detonado.
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